Historia de Vega Baja,PR

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Hace dos mil años Vega Baja se llamaba Sebuco, estaba poblado por los aborígenes llamados Taínos con el cacique de la tribu Guacabo. Con la llegada de los españoles, y al ellos descubrir la gran cantidad de oro en las riberas del río Cibuco, los aborígenes Taino fueron desplazados y los españoles tomaron posesión. Este hecho fue documentado por Fray Íñigo Abbad y Lasierra en su visita a la isla en 1776. De acuerdo con el primer historiador de Puerto Rico, “El Río Cibuco, que en otro tiempo era un manantial de riqueza por la abundancia de oro que se extrajo de sus arenas, en cuyo beneficio se empleaban muchas gentes, se ve abandonado hoy y los que pueblan las riberas son de los mas pobres de la Isla, quizás sin saber ni ocurrirles haya habido; o pueda haber; tan ricos manantiales en sus márgenes”.

 

Crecimiento Agrario y Fundación Del Pueblo

 

Posteriormente, la región, que antes se llamaba Sebuco, fue poblándose por una sociedad rural dedicada principalmente a la crianza de ganado. El pueblo de Vega Baja se fundó según los historiadores en el año 1776. Su primer nombre fue Vega-Baxa del Naranjal de Nuestra Señora del Rosario. Don Antonio Viera, Capitán Poblador, fue el portavoz que solicito formalmente el reconocimiento de Vega Baja como pueblo. Las 200 cuerdas que se utilizaron para establecer el municipio fueron donados por Don Manuel Negrón Benitez. Luego de su establecimiento, el pueblo fue dividido en 14 barrios. Posteriormente, en 1794 se construyo su primera iglesia. El primer ayuntamiento quedo constituido por Manuel Joaquin de Navedo como alcalde, Manuel de Jesus Torres y Juan Antonio Negrón como regidores, y Victoriano Soriana como procurador sindico. El 30 de junio de 1814, el rey de España, Fernando VII, derogó la Constitución y estableció las Juntas de Visitas, nombradas por el gobernador en los municipios.

 

Durante el siglo XIX la agricultura tuvo un gran desarrollo, especialmente con el cultivo de la caña de azúcar. Esto trajo como consecuencia un aumento considerable en el numero de esclavos. En el 1848 hubo una revuelta de esclavos en Vega Baja, debido al trato cruel que recibían estos de sus amos. Sin embargo, el movimiento fracasó y un mulato llamado Miguel fue fusilado, ya que se consideraba la cabecilla de la llamada “Revueltas de Esclavos”.

 

En el año 1862 Vega Baja fue clasificado como pueblo de primera clase en el aspecto civil. Inmediatamente, se iniciaron las gestiones para que el pueblo adquiriera el titulo de Villa, ya que el pueblo había progresado en varios aspectos. Tenían un hospital y contaba con alumbrados de faroles. Para el 1881, contaba con 9,665 habitantes. El 6 de mayo de 1882, mediante una Real Orden, a la ciudad se le concedió el titulo de Villa de Vega Baja. Tres años después, se le concedió al Ayuntamiento el empleo del tratamiento de “Ilustre Ayuntamiento”, lo cual esta permitido solo a algunos pueblos. En el año 1947, cuando la Junta de Planificación de Puerto Rico preparo el mapa de Vega Baja y sus barrios, la zona urbana se amplió, incluyéndose el barrio Cabo Caribe. A excepción de este pequeño cambio, la organización del territorio de Vega Baja, hasta el presente es igual a la del 1898.

Al comenzar el siglo XX, la agricultura seguía siendo la principal ocupación de los vegabajeños. La central de San Vicente suplía empleos a varias personas y otras ganaban su sustentos como obreros de cultivo de la caña de azúcar y frutos menores. Al cerrar sus operaciones la Central de San Vicente en el año 1968, la administración del gobierno municipal Vega Baja en aquel entonces, tuvo que buscar nuevas fuentes de empleo para los residentes de Vega Baja.

 

Industrialización

 

Años después del cierre de la Central de San Vicente, se establecieron industrias y poco a poco la economía de la población ha pasado de una base agrícola a una eminente industrial. Actualmente en el barrio Cabo Caribe, hay establecida una zona industrial donde operan muchas fabricas dedicadas en su mayor parte a la fabricación de piezas y objetos relacionados con electricidad.

Aportación en los Conflictos Bélicos de los E.U.U

 

Para la Segunda Guerra Mundial, Vega Baja dio su gran aporte a la preparación bélica, pues en su lado occidental en las márgenes de la Laguna Tortuguero se habilitó un campamento militar. Allí se entrenaron las tropas puertorriqueñas que salieron al extrajeron. También sirvió como base de entrenamiento para la Guerra de Corea (1950-1953).

 

El Soldado Hispano-Americano más Condecorado

 

Sargento de Primera Clase Jorge Otero Barreto.

 

En la Guerra de Vietnam se destaco una figura importante en la historia militar puertorriqueña, el sargento de primera clase Jorge Otero Barreto. Nacido en Vega Baja, su padre, lo bautizó con el nombre de Jorge por admiración a George Washington. Otero Barreto fue miembro del ejercito de los Estados Unidos desde 1961 hasta 1970.

 

En 1960 se graduó de la escuela de vuelo y eso lo convirtió en el primer puertorriqueño en obtener el título. En un principio, Otero Barreto ingresó a Vietnam como entrenador para las tropas del ejército vietnamita, casi desde el inicio del conflicto. Participó en más de 200 misiones de combate, fue herido en cinco ocasiones. Sus 38 distinciones de servicio en el ejército, le han ganado a Otero Barreto el sobrenombre de “El Rambo puertorriqueño”. Por su valor y entrega, Otero Barreto fue galardonado en 38 ocasiones, incluyendo 3 Estrellas de Plata, 5 Corazones Púrpura, 5 Estrellas de Bronce, 5 Medallas por sus misiones aéreas, 5 medalla de Conmemoración, además de otras medallas y condecoraciones. Convirtiendose en el soldado hispano-americano más condecorado en el ejercito de los Estados Unidos, por su servicio durante la Guerra de Vietnam.

 

En su honor, un museo militar en su ciudad natal lleva su nombre, al igual que un programa en Masachusets, dedicado a ofrecer ayuda a los militares indigentes. Este museo es unos de los atractivo turístico y de valor histórico nacional.

 

 

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