Historia de Humacao,PR

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Este pueblo se fundó para el año 1722. El 1881 le conceden el título de Villa. En el 1893 obtiene el título de Ciudad. Su nombre es indio derivado del cacique Jumacao.

 

Para 1722 llegó a sus playas un grupo de emigrantes de las Islas Canarias, fundaron un pequeño poblado que bautizaron San Luis del Príncipe de la Rivera de Jumacao, en honor al príncipe Luis y al Cacique Jumacao o Macao, señor de estas tierras antes de la colonización.

 

El área este de Puerto Rico durante los dos primeros siglos de presencia española estuvo muy poco poblada. Al principio vivían algunos indios Caribes y posteriormente los enemigos de España que se había asentado en las Antillas Menores. Pero, la principal razón de los pocos asentamientos en la zona se debe a que es el lugar de entrada de los huracanes a Puerto Rico, la mayor parte de las veces.

 

En 1781, Humacao, cuyo nombre había sido acortado y españolizado según algunos historiadores, recibió el título de pueblo, aunque otros insisten en que ese hecho ocurrió en 1793. Ya en 1828 tenía una población de 4,713,000 habitantes que incluía 4.5 esclavos. En ese mismo año recibió el título de distrito para asuntos militares y administrativos. En 1894 dado su rápido crecimiento en población fue declarada ciudad, por eso su escudo municipal lleva cinco torres.

 

El huracán de 12 de agosto de 1996, también conocido como Betsy, trajo una gran crecida de su río que se adentró en la zona urbana arrastrando casas y el puente de la carretera número tres. Huracan Hugo fue el peor huracan que a sufrido Humacao,seguido por el Huracan George.

 

Historia De Isabela,PR

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Fundación

El jefe Taíno Mabodamaca, uno de los jefes más importantes de la isla de Borikén (nombre taíno de la isla de Puerto Rico) durante las primicias décadas del siglo 16, gobernó la región de la “Guajataca ‘(nombre taíno de la región noroeste de Puerto Rico) en Isabela fue fundada originalmente. Aunque no se conoce con precisión la fecha efectiva de los orígenes de la primera colonia española, un pequeño asentamiento / ermita se sabe que han existido a finales del siglo 17 o principios del siglo 18 en una gran extensión de tierra en lo que hoy abarca los municipios de Isabela, Camuy y Quebradillas. El acuerdo limita al este con la costa del río Guajataca y estaba situado en los terrenos de un asentamiento taíno antes.

Alrededor de 1725, José Antonio de Mendizábal y Azares (Gobernador de la Isla de Puerto Rico) otorgó autorización para fundar una población en la ermita / villa existente. Su nombre, San Antonio de La Tuna, se deriva de la vocación de los colonos españoles al santo San Antonio de Padua y en honor de un cactus silvestre que crece en la región (El atún es el nombre español de cactus). Al final de la 18 ª San Antonio de la Tuna siglo tenían una iglesia, más de sesenta casas, y casi 1.200 habitantes, lo que era una población considerable para la época.


Reubicación

Impulsada por factores económicos y de salud, la decisión de trasladar la ermita a un lugar más favorable fue perseguido. Alrededor de 1818, el pueblo obtuvo la autorización del entonces gobernador Salvador Meléndez para transferir a la población a una nueva ubicación más cercana a la costa. . Meléndez aprobó la solicitud de transferencia y una nueva ciudad fue fundada el año siguiente el 21 de mayo de 1819. En este mismo año la construcción de la iglesia comenzó, que terminó en 1824. En 1918 la iglesia fue dañada durante un fuerte terremoto que afectó a la región occidental de la isla, fue reconstruida poco después.

Historia de Jayuya,PR

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En 1533 fue iniciado el primer esfuerzo para convertirla en municipio, por el español Asencio Villanueva. Esta expuso que el camino que comunicaba a Caparra (primera capital de Puerto Rico), con San German era demasiado largo y extenso para los viajeros, quienes necesitaban un lugar donde tomar descanso. El 19 de diciembre de ese año se expidieron ocho reales cédulas autorizando la fundación de la Villanueva de Otoao y de una parroquia, que se hace llamar posteriormente, Hayuya, nombre del cacique taíno que dominaba la región.

Para desgracia de don Asencio, el descubrimiento de Honduras y Perú despertó un gran interés en esas tierras y muchas familias emigraron desde estos lares. Este recibió permiso para criar caballos, establecizó en Jayuya los potreros del Rey. Los caballos que crió fueron utilizados por Francisco Pizarro en la conquista de las tierras del Perú.

Luego de estos sucesos Jayuya pasó a ser un hato de Utuado. Se establecieron varias familias europeas luego de la aprobación de la Real Cédula de Gracias, expedida por el Rey de España en 1815. En 1899, el huracán San Ciriaco destruyó los cimientos de la pequeña economía agrícola que se había desarrollado en el lugar a lo largo del siglo XIX. El 3 de agosto del mismo año Jayuaya fue invadido por el ejército estadounidense como parte de la Guerra hispano-estadounidense.

Jayuya fue declarado municipio por medio de la Ley 34 del 9 de marzo de 1911.

El 9 de marzo de 1911, mediante la Ley Núm. 34, se funda el Municipio de Jayuya la cual segregaba los barrios Jayuya Abajo, Jayuya Arriba y Mameyes Arriba del Municipio de Utuado. Jayuya tenía para ese entonces una población aproximada de 9,297 habitantes.

Primera carretera

En el 1907, se construyó la primera carretera desde el punto conocido como Alto de la Bandera hasta el pueblo, que vino a ser de gran importancia para el desarrollo comercial. Esta fue una brecha abierta en la montaña por donde penetraron nuevos aires de progreso, civilización y mejor comunicación con el resto del país.

Don Juan de Jesús López, fue el primer alcalde electo por el pueblo. Don Juan, conocedor de las necesidades del obrero campesino, supo gobernar con el endoso y aprobación de las clases sociales más necesitadas, que ya empezaban a sentir las primeras sacudidas del movimiento socialista.

Historia de Mayagüez

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Indios taínos que habitaban el territorio, llamada la isla Borikén o Borinquen que significa: “la gran tierra del Señor, valiente y noble” o “tierra de los grandes señores”. Hoy en día esta palabra utilizada en varias modificaciones, aún se utiliza popularmente para designar a las personas y de la isla de Puerto Rico. Los indios taínos, que vino de América del Sur, habitada la mayor parte de la isla a la llegada de los españoles. Los indios taínos, vivían en pequeños pueblos, organizados en clanes y dirigida por un cacique o jefe. Ellos eran un pueblo pacífico que, con un conocimiento limitado de la agricultura, vivían en este tipo de cultivos tropicales domesticadas como las piñas, yuca y batata complementados con productos del mar.

Mayagüez fue fundada oficialmente el 18 de septiembre 1760 por un grupo liderado por los hermanos Faustino y Lorenzo Martínez de Matos, Juan de Silva y Juan de Aponte, en una colina situada cerca de un kilómetro tierra adentro desde la Bahía de Mayagüez y la desembocadura del río Yagüez. La Corona española otorgó a los fundadores del derecho al autogobierno en 1763, la separación formal de la ciudad desde el mayor Partido de San Germán. Originalmente, el asentamiento fue llamado Nuestra Señora de la Candelaria de Mayagüez (Nuestra Señora de la Candelaria de Mayagüez) para evocar una aparición de la Virgen María en la isla de Tenerife, una de las Islas Canarias. La mayoría de los pobladores de la ciudad, como sus fundadores, migraron originalmente de la archipiélago, cuya patrona es la Virgen de la Candelaria.

El 7 de mayo de 1836, el establecimiento fue elevado a la categoría de villa real y Rafael Mangual fue nombrado su primer alcalde. En ese momento, la actividad económica principal de la villa era la agricultura. El famoso patriota, educador, sociólogo, filósofo, ensayista y novelista Eugenio María de Hostos nació en Mayagüez en 1839.

El 10 de julio 1877 La villa recibió formalmente su carta de la ciudad de la Corona Real de España.

Principal iglesia católica de la ciudad, “Nuestra Señora de la Candelaria” (parcela consagrada el 21 de agosto de 1760, primer edificio de mampostería erigida en 1780, la iglesia actual fue construido en 1836) fue reconstruido en 1922. El nuevo diseño original del arquitecto Luis Perocier trató de restaurar el edificio a su esplendor original. No sólo había el terremoto destruyó Puerto Rico 1918 el techo del templo, pero un rayo también golpeó y derribó una esquina en forma de cuña de uno de sus dos campanarios. Sin embargo, la falta de financiación adecuada y la magnitud de los daños de la estructura original obligó a la reconstrucción real del ser reducida considerablemente.

En 1911, el Colegio de Agricultura y Artes Mecánicas se fundó en Mayagüez. Hoy en día se conoce como la Universidad de Puerto Rico en Mayagüez (RUM) – que lleva la ciencia del Caribe y de la institución de ingeniería.

Entre 1962 y 1998 Mayagüez fue una importante conservera del atún y el centro de procesamiento. En un momento, el 80% de todos los productos de atún que se consumen en los Estados Unidos se envasa en Mayagüez (el mayor empleador, StarKist, tenía 11.000 empleados que trabajan en tres turnos diarios en el apogeo de la planta local). Mayagüez fue también un importante centro de la industria textil, hasta hace muy poco, casi una cuarta parte de todos los uniformes de perforación utilizados por el ejército de Estados Unidos se cose en el city.Today, Mayagüez es la quinta ciudad más grande y es considerada una de las ciudades más importantes en la isla. La ciudad en sí se centra alrededor de la impresionante Plaza Colón de estilo español, un homenaje a Cristóbal Colón, cuya estatura se encuentra en medio de la plaza, rodeada por 16 estatuas de bronce. Además, Mayagüez se ha convertido en una importante ciudad universitaria con la creación del RUM, la Facultad de Derecho Eugenio María de Hostos y la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico.

 

Historia De Las Marias, PR

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Las Marías fue fundado como municipio el 30 de marzo de 1871 y su nombre proviene del árbol María, muy abundante en la región y muy apreciado por su madera.

Originariamente perteneció a la Villa de Mayagüez, cuyo territorio comprendía los barrios de Anones, Río Cañas, Naranjales, Furnias I, Furnias II, Furnias III y Furnias IV, topónimos que se modificaron en 1872.

Los primeros indicios del futuro despuntar de Las Marías se intuyeron ya en el año 1842, cuando el terrateniente del barrio Furnias II, Francisco Pruna Munrose, fue nombrado alcalde por la delegación de la Villa de Mayagüez para el barrio de Furnias.

En el año 1856, Silvestre Jesús de Rivera comenzó la construcción del cabildo, la iglesia, la casa del párroco, el cementerio y la carnicería, edificaciones todas ellas necesarias para que una aldea o población se constituyera en municipio, tal y como se acostumbraba a hacer en Puerto Rico durante el dominio español. En el año 1857 Agustín Logier, el nuevo encargo de las obras, entregó todas las edificaciones completamente terminadas. A partir de esos momentos el desarrollo de esta población se aceleró de manera considerable.

Finalmente, en octubre de 1868, el gobernador superior civil Julián Juan Pavía decretó la creación de una alcaldía inmediata del corregidor de Mayagüez, bajo el nombre de Las Marías, que comprendería el barrio del mismo nombre y las cuatro Furnias.
Esta decisión estuvo motivada por el notable aumento tanto demográfico como económico de los cinco barrios anteriormente citados, pertenecientes al distrito de Mayagüez, así como por la considerable distancia existente entre éstos y la cabecera de distrito, si bien, es cierto que se vio acelerado de alguna manera por los sucesos ocurridos en Lares en septiembre de 1868.

Seguidamente, se nombró alcalde provisional de Furnias al sargento de Milicias, Luis Martínez, y como segundo a Sabino Gamir y, al tiempo, se estableció que pasaban a formar parte de la nueva alcaldía de Las Marías los barrios Furnias, Anones, Río Cañas Arriba y Naranjales, por quedar más cerca de Las Marías que de Mayagüez.

Su historia como municipio está marcada por importantes acontecimientos, tales como el haber sido escenario de la última batalla de la Guerra Hispanoamericana librada en la llamada Loma del Combate, y en las revueltas de 1936 y 1937 y la de 1950.

Tradicionalmente Las Marías ha sido conocido con el sobrenombre de “La Ciudad de los Cítricos”, por la abundancia de los árboles de china (naranjas).

Publicado en: Lahistoriaconmapas.com

Historia de Rio Grande

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El pueblo de Río Grande surgió como una pequeña villa, vinculada al tráfico comercial que se realizaba a través del puerto localizado en la curva del Río Grande, desde donde partía la carga en barcazas hasta otros puntos. En el área que hoy constituye su Iímite geográfico, existían numerosas haciendas azucareras, cafetaleras y maderas que comerciaban sus productos aprovechando las profundas aguas del río Espíritu Santo.En 1836, Juan Monje y los hermanos Desiderio y Quilimico Escobar, asesorados por el párroco Padre Juan León Lascot, pidieron al Gobernador de la Isla, Don Miguel López de Banos, que permitiera su desprendimiento del catastro de Loíza, una de las fundaciones más antiguas de toda la comarca del Gran Valle del Norte de Puerto Rico, pero no fue hasta el 1840 que ellos recibieron el premiso para esa separeción, tanto en lo religioso como en lo civil.Este esfuerzo se vio coronado el 16 de julio de 1840, cuando recibieron el permiso de separar los asuntos civiles y eclesiásticos, con la condición de diseñar los planos del pueblo con la Casa del Rey, la Iglesia Católica y un cementerio municipal. El día 15 de diciembre de 1843, se colocó la cruz en lugar donde iría ubicada la iglesia, la cual se construyó para 1846. Por su parte, la Casa del Rey se terminó de edificar el 28 de enero de 1846 y el cementerio, aunque no se tiene fecha exacta de su construcción, se sabe que fue en 1866, cuando fue trasladado al lugar donde esta hoy día. Según datos históricos recogidos, la villa se inició con siete cuerdas de terreno que posteriormente Ilegó a 22 cuerdas, hasta contar hoy día con más de 100 cuerdas en su área urbana y barrios aledaños. En sus inicios, el pueblo contaba con sólo dos calles verticales y transversales alrededor del cuadrángulo formado por la Iglesia y la alcaldía alrededor de la plaza de tipo español.Contrario a lo que se dice, sólo había un puñado de casas de madera de palmas techadas de yaguas, por lo que algunos adjudicaron a sus residentes el mote de “yagüeros”. En realidad, el nombre que más predominó hasta la década del 20 fue el de “Patisucio”, debido a que sus calles eran de tierra. En 1920 instalaron el acueducto y pavimentaron las calles.En su temprana fundación, se asestaron en las zonas rurales y en los contornos del pueblo, un grupo de extranjeros de diversas razas que emigraron de su país de origen, en busca de un mejor estar. La mayor parte eran mayorquines catalanes, gallegos, austríacos y alguno que otro corso e italiano. Comprenden la ruralia de Río Grande, los barrios de Pálmer, Guzmán Abajo, Guzmán Arriba, Jiménez, Ciénaga Alta, Ciénaga Baja, Herrera y Zarzal.El nombre de este municipio fue tomado del río que nace la la montaña: El Río Grande. Hay otros ríos que atraviesan sus tierras son el Río Espíritu Santo y que es el único rio navegable en todo Puerto Rico, la Quebrada Grande, las charcas del El Yunque y el de la Soñadora.Río Grande cuenta hoy día con una población de 49,000 habitantes y durante las últimas décadas, se han anexado la urbanización Los Maestros, Del Carmen, Villas de Río Grande, Alturas de Río Grande, Jardines de Río Grande, Río Grande Estates, Coco Beach y Colinas del Yunque, cuyos pobladores, en su mayoría, han Ilegado de otros sitios de la Isla.

Publicado en: Ciudad Del Yunque

Los Afrolatinos:La Historia Que Nunca Nos Contaron

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Tan sólo con poner un pie en la isla sientes de inmediato cómo Puerto Rico está luchando por ser LATINO, ser visto, ser oído, ser independiente.

La bandera de Puerto Rico es increíblemente visible, y el aroma del nacionalismo está en el aire que respiran sus habitantes. Puerto Rico ha atravesado históricamente por diversos movimientos y revoluciones, tanto los sucedidos en su propio patio trasero, como en los EE.UU. Antes de llegar a Puerto Rico, hay que mencionar las contribuciones de Arturo Alfonso Schomburg.

Schomburg fue uno de los primeros afrolatinos que quiso reunir, buscar, documentar y preservar la historia y las contribuciones de las personas de ascendencia africana. La colección personal que reúne las investigaciones hechas durante sus viajes se puede encontrar en el Centro Schomburg para la Investigación de la Cultura Negra. Otro importante afropuertoriqueño es don Pedro Albizu Campos “El Maestro”. Campos es reconocido como uno de los más importantes líderes políticos de la historia de Puerto Rico. Graduado de la Universidad de Harvard, decidió que su educación estaría mejor al servicio de la patria. Regresó a Puerto Rico y trabajó como abogado, pasando sus últimos años luchando por la independencia de Puerto Rico.

Lo descubierto en Puerto Rico es emocionante. Puerto Rico es una de las pocas naciones donde la herencia y las contribuciones de nuestra conexión con África están bien documentadas. Visitaron el Museo de Nuestra Raiz Africana y quedaron totalmente sorprendidos con la exposición. El museo comienza con una cronología de la diáspora de los africanos y de la llegada de los esclavos a la isla. Con los primeros esclavos traídos a Puerto Rico entre los años 1509, el museo documenta también el viaje que éstos hacían.

La parte más impresionante de la exposición se encuentra en una sala que refleja lo que significó la travesía desde África. Usted entra a esta sala y es inmediatamente recibido por el frio del mar. A un paso se encuentra una replica del lugar en el que dormían, sus literas. Se escucha la madera crujir… te asusta… se oye el clamor, el aire frío golpeando la piel. El sonido de las olas y el océano estrellándose… por un momento se logra visualizar cómo los africanos fueron traídos a América Latina contra su voluntad. En la tensa calma se percibe el olor de su miedo, y se ven las lágrimas corriendo por sus rostros; se ve el terror en sus almas y el dolor, ese dolor propio de ser arrancados de su casa, arrancados de lo mas importante, su amor… Se percibe el temor que tenían a ser ROBADOS.

Una de las cosas persistentes en toda la experiencia de los esclavos en América Latina es que la música les ayudó a seguir adelante a pesar de su dolor, el dolor y el anhelo de volver a África. A través de la música y del baile de ‘bomba y plena’ se está preservando la historia de la afro-cultura puertorriqueña.

Bomba es un término que da nombre a la música de tambor en Puerto Rico, el tambor procedente del tambor de barril. Bomba es una manera de invocar a los espíritus de nuestros antepasados. Hay una llamada y respuesta en forma de canto, y un diálogo entre los bailarines y el tambor.

Los bailarines desafían al percusionista y éste debe demostrar sus habilidades haciendo sonidos de acuerdo a cada movimiento y gesto que hace la bailarína. La plena, por otra parte, es una música muy movida debido a la clave en la que se toca, y ésta se puede encontrar en cualquier lugar. La plena se usaba como un periódico oral. Las plenas básicamente se usan para contar historias. Esta música fue utilizada por los corteros de caña de azúcar y recolectores de café de las clases bajas, quienes estaban muy arraigados a la misma.

A pesar de las horribles condiciones de vida de los africanos esclavizados, éstos lograron encontrar la felicidad, mantener y conservar con fuerza de hierro su espíritu, un espíritu que vive hoy en día… La esclavitud fue abolida en Puerto Rico en 1873.

Informacion en: Afro Latinos

Coquí

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Los indios Coqui, en tiempos remotos, pero difícil de olvidar, habitaban la isla de Borinquen. En una de las Villas indígenas, en la región del Toa, vivía una bella muchacha india, que honrando la región, llevaba su nombre: Toa. Era la bella princesa Toa, hija del cacique Agueybaná.

Toa había sucumbido a los encantos de un humilde cazador y pescador, llamado Coqui, a quien eterno amor había jurado. Mas su amor era prohibido porque siguiendo la taína tradición, con un guerrero debía ella casarse.

Agueybaná su padre en compromiso la había dado a Guanime, muy fuerte guerrero hijo del cacique Caguax. Enterándose Agueybaná del amor secreto de la Princesa Toa con el humilde Coquí, ordenó el destierro de Coqui obligándole a abandonar la tribu prohibiéndole volver en su vida a ver a Toa.

No pudo el poder de Agueybaná contra el amor de Toa y Coquí. En secreto se reunían noche tras noche junto al río para jurarse su amor. Mas al destino no le gusta que le dicten pautas y una aciaga noche Yuquila, quien en secreto amaba a Coqui les vio. Escuchó a ambos planeando escapar.

Viendo como el peligro de perder por siempre a Coquí era inminente, corrió a decirle a Agueybaná de los planes de la Princesa Toa.

Sintiéndose desobedecido, el Cacique Agueybaná envió a sus guerreros a buscar a Coquí y darle muerte. Cumplidas las órdenes del Cacique, al enterarse Toa del vil asesinato de su amado, sabiendo que no podía vivir sin él prefirió la vida quitarse.

Mientras agonizaba la Princesa esta maldición le dijo a su padre: Por haber acabado con el amor de mi vida será maldita el resto de tu existencia; en las noches de Coquí el nombre escucharás como un canto al amor que mi sempiterno amor habrá de recordarte y tu traición no permitirá olvidar.

La maldición se hizo realidad. Esa misma noche pequeñas arboreas ranas de la nada surgieron con el bullanguero e incansable canto del nombre de Coquí.

El constante cantar y el eco del coquí a Agueybaná enloquecieron y hasta el día de hoy en las noches una sinfonía de coquíes cantan en toda Borinquén como recuerdo al amor de Toa por el indio cazador.